10 de enero de 2019

"A mí lo de la daily me parece una subnormalidad"

Estaba yo tomando un café a solas esta mañana, a escasos tres metros de un grupo de desarrolladores que hacían lo propio. No soy mucho de poner la oreja en conversaciones ajenas, pero una frase ha llamado poderosamente mi atención.

"A mí lo de la daily me parece una subnormalidad"

Estaba yo tomando un café a solas esta mañana, a escasos tres metros de un grupo de desarrolladores que hacían lo propio. No soy mucho de poner la oreja en conversaciones ajenas, pero una frase ha llamado poderosamente mi atención. La que hace título de este post "a mí lo de la daily me parece una subnormalidad".

El debate no ha durado mucho, con un compañero que la defendía como momento en hacer aparecer problemas y el originador del debate argumentando que, si tiene un problema, se gira y lo comenta.

La daily de Scrum siempre me ha parecido un elemento poderoso y, en gran parte, mal entendido. Creo que el problema del chico que profería ese pensamiento radica en que él la definía como "un momento para explicar qué has hecho y en qué te vas a poner". Incluso el propio Jeff Sutherland, cuando tuve el placer de asistir a un seminario con él, lamentaba que se estaba perdiendo la esencia de esa liturgia.

Ese punto de control, esos escasos minutos compartidos entre todos es un momento vital en el Sprint. La daily sirve, sobre todo, para asegurarnos que todos estamos en la misma página en cuanto al objetivo del Sprint se refiere y ver si hemos de maniobrar algo, como equipo, para conseguir dicho objetivo.

Porque, al fin y al cabo, un Sprint sin objetivo, no es un Sprint y una daily de contarse en qué estamos, no es una daily. En el fondo entiendo al pobre chico. Es un caso típico de "necesitan un Scrum Master".