Copa de culpa (epílogo)

El exterior parecía extraterrestre. Sensaciones olvidadas llegaban y se iban de golpe, todas a la vez, sin tiempo siquiera para identificarlas.

Pero no importaba. Había un sentimiento que sí identificaba. Era una mezcla de la brisa en la cara, el sol en su piel, el suelo bajo sus pies.

Dejo un instante de caminar. Seguía teniendo preguntas sin responder. Se dió cuenta de que lo que antes fue un miedo no eran más que nuevas preguntas. Incertidumbre.

Así que sonrió, miró al horizonte y se dijo:

- Presente

- Bien hecho - dijo la voz a su izquierda entre risas